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Un pasado tumultuoso En 1094, el Cid hizo de Valencia el centro de un principiado cristiano, pero después de su fallecimiento, ocho años mas tarde, los moros reconquistaron la ciudad. En 1238 se acaba la ocupación árabe y de nuevo se establece un reinado cristiano con Jacobo I, que amplia su poder hasta Aragón. En el siglo XV, Valencia era una ciudad en crecimiento que ya hacia sombra a Barcelona poderosa ciudad del reinado mediterráneo. Las grandes riquezas de Valencia eran la agricultura y su dinámico puerto de comercio, pero también la industria de la seda y de la cerámica. En 1474 se instala en Valencia la primera imprenta del país. Con la expulsión de los moros por Felipe III, Valencia pierde casi un tercio de su población en 1609. Desde entonces, empieza la caída de Valencia: la economía flaquea, pero los capitales y la imagen política de la ciudad pierden su prestigio: en 1814, Fernando VII anulaba la constitución. Durante la guerra civil, Valencia fue la última base republicana. Hoy día, aun se puede ver las huellas de la guerra. En las últimas décadas Valencia pudo recuperar su prestigio y en 1982 se convirtió en la capital de la Comunidad Valencia. A partir de ahí Valencia se da cuenta de su importancia a nivel regional y nacional. |
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